El inicio de 2026 se ha convertido en una auténtica pesadilla para Microsoft. Las actualizaciones obligatorias de seguridad, enviadas a más de mil millones de computadoras con Windows, están provocando fallos que van mucho más allá de errores menores. El más incómodo de todos: PCs que simplemente no pueden apagarse.
Ante la avalancha de críticas y titulares, Microsoft ha salido a reconocer el problema y asegura que está “trabajando para reconstruir la confianza en Windows”. Según reporta The Verge, los ingenieros de la compañía ahora están centrados en rendimiento, fiabilidad y en mejorar la experiencia general del sistema operativo.
El año pasado, Microsoft celebró haber corregido un error histórico en Windows 10 y Windows 11: cuando los usuarios elegían “actualizar y apagar”, el sistema terminaba “actualizando y reiniciando”. Un bug descrito por Windows Latest como “decades-old”, que parecía finalmente enterrado.
Pero la historia se repite. En diciembre, la propia Microsoft advirtió que algunos equipos con Secure Launch no podían apagarse ni entrar en hibernación, y que en su lugar se reiniciaban automáticamente. En ese momento, el problema parecía limitado. Hoy, ya no lo es.
PC World ha sido claro: “el error de ‘Windows no se apaga’ es mucho peor de lo que pensábamos”. Desde la actualización de enero, múltiples usuarios de Windows 11 —y ahora también de Windows 10— reportan que sus equipos ignoran por completo la orden de apagado.
Microsoft confirma el fallo… otra vez
La compañía ha reconocido que algunos dispositivos con capacidad de Secure Launch y Virtual Secure Mode (VSM) fallan al intentar apagarse o hibernar tras instalar las actualizaciones de enero de 2026. El problema afecta tanto a Windows 10 como a Windows 11.
Según PC World, el conflicto aparece cuando el sistema ejecuta System Guard Secure Launch, una función de seguridad diseñada para proteger el equipo durante el arranque. El inconveniente es que, en los dispositivos afectados, este modo queda activo más allá de lo esperado, bloqueando el apagado normal del sistema.
Microsoft pensó que el fallo había sido resuelto con parches de emergencia el mes pasado. No fue así. La solución definitiva sigue en desarrollo.
El “parche” provisional que nadie quiere usar
Mientras tanto, Microsoft recomienda una solución poco elegante pero funcional: apagar el equipo mediante comandos manuales.
El procedimiento es simple, pero revelador del estado del problema:
- Escribir cmd en la barra de búsqueda
- Abrir el Símbolo del sistema
- Ejecutar el comando:
shutdown /s /t 0
Además, la empresa ha lanzado una advertencia directa a los usuarios: guardar siempre el trabajo antes de intentar apagar el equipo, ya que el sistema podría quedarse encendido y agotar la batería en lugar de hibernar correctamente.
El fallo sigue activo, las actualizaciones continúan llegando y millones de usuarios se enfrentan a un sistema que, irónicamente, no obedece ni la orden más básica: apagarse.